Probabilidad de la existencia de vida extraterrestre

Cenando el otro día con unos amigos estuvimos charlando sobre la posibilidad de encontrar vida fuera de la Tierra. Desde que la NASA anunció que habían encontrado vida en unas condiciones que hasta la fecha estaban clasificadas como “incompatibles con la vida”, parece que las probabilidades de localizar vida en el espacio han aumentado considerablemente.

Felisa Wolf-Simon, investigadora de la NASA, desarrolló una serie de experimentos con bacterias del lago Mono (California). Este lago tiene la peculiaridad de contener concentraciones muy altas de arsénico, un elemento venenoso. Estas bacterias vivían sin problemas en este ambiente tan hostil. Felisa tomó unas cuantas muestras y las sometió a niveles cada vez más altos de arsénico. Cuando esperaba encontrar una probeta llena de bacterias muertas, se sorprendió al ver que estaban vivitas y coleando. Las bacterías habían mutado para adaptarse a las nuevas condiciones ambientales: el fósforo, uno de los componentes básicos de su cadena de ADN, por el arsénico, que es un componente muy parecido al fósforo y que abundaba en el entorno donde vivían estas bacterias.

Felida Wolf-Simon
Felisa Wolf-Simon estudiando las bacterias del lago Mono.


Este descubrimiento es muy importante. Hasta la fecha, la búsqueda de vida en otros planetas se ha basado en la localización de ingredientes vitales, como el carbono. Y se habían descartado una serie de elementos que no formaban parte de esa ecuación vital.

BacteriasFelisa Wolf-Simon nos ha demostrado que debemos plantearnos de nuevo los parámetros sobre los que basamos la búsqueda de vida extraterreste. Hoy sabemos que el arsénico es un componente compatible con la vida. Y se especula que el Carbono (la pieza clave de la vida orgánica) se podría sustituir por el Silicio. Así pues deberemos volver a pensar qué elementos forman parte de la ecuación de la vida. La entrada en escena de estos dos nuevos elementos ha demostrado que es posible que en otros planetas el origen de la vida sea diferente al de la Tierra.

Pero, ¿qué probabilidad hay de encontrar vida? Es más, ¿qué probabilidad hay de localizar vida inteligente? Esta pregunta lleva mareando a los científicos muchas décadas. En los años 50 y 60 había una obsesión especial con este tema. Entonces la tencología no había avanzado lo suficiente como para trabajar en la detección y estudio de exoplanetas. Por eso tenían que especular con la teoría.

Poco después del lanzamiento de los dos primeros Sputnik, dos científicos de la Universidad de Cornwell, Philip Morrison y Giuseppe Cocconi, publicaron un artículo en el llamaban la atención sobre la posibilidad de enviar mensajes de radio ente estrellas. De hecho, señalaban que una parte del espectro electromagnético era particularmente efectivo para establecer comunicaciones en el espacio.

Un radioastrónomo se fijó en estos comentarios y desarrolló un experimento para localizar estas señales de radio procedentes del espacio. Si las descubría, habría encontrado la prueba definitiva de la existencia de vida inteligente extraterrestre. El 8 de abril de 1960 dirigió una antena de 52 metros de diámetro del Observatorio Astronómico Nacional de Radio, en Green Bank, a un par de estrellas cercanas. Sintonzó la banda de las microondas y dedicó varias semanas a buscar señales extraterrestres. A esta búsqueda se la conoció con el nombre de Proyecto Ozma, y fue la primera de las modernas búsquedas de vida extraterrestre. Este radioastrónomo era Frank Drake, que llegaría a convertirse en llegó en el presidente del instituto SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence).

Frank Drake


Drake dedicó gran parte de su vida a trabajar en la búsqueda de vida extraterrestre. Desarrolló una ecuación (que lleva su nombre) que trata de determinar la probabilidad de localizar vida extraterrestre. Esta ecuación relaciona factores específicos que, según creía su autor, eran vitales para el desarrollo de las civilizaciones. Aquí tenéis la ecuación:

Ecuación de Drake

donde:

  • R* es el ritmo anual de formación de estrellas "adecuadas" en la galaxia.
  • fp es la fracción de estrellas que tienen planetas en su órbita.
  • ne es el número de esos planetas orbitando dentro de la ecosfera de la estrella (las órbitas cuya distancia a la estrella no sea tan próxima como para ser demasiado calientes, ni tan lejana como para ser demasiado frías para poder albergar vida).
  • fl es la fracción de esos planetas dentro de la ecosfera en los que la vida se ha desarrollado.
  • fi es la fracción de esos planetas en los que la vida inteligente se ha desarrollado.
  • fc es la fracción de esos planetas donde la vida inteligente ha desarrollado una tecnología e intenta comunicarse.
  • L es el lapso de tiempo, medido en años, durante el que una civilización inteligente y comunicativa puede existir.
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