Tengo unos prismáticos. ¿Qué puedo ver hoy?
Bienvenidos al mes de Mayo. El mes de las flores. El Sol aparece por el horizonte y calienta la tierra. Atrás quedó la época de lluvias y los cielos despejados nos acompañan en las noches de observación...
Espera. Aquí falla algo. Aún siguen cayendo chuzos de punta, hace semanas que no podemos salir al campo a disfrutar del cielo. Las estrellas sólo se ven entre semana porque, cuando llega el fin de semana o las vacaciones, se estropea el tiempo. Menos mal que podemos sacar nuestros prismáticos y, antes de meternos en la cama, cuando las nubes nos dan un respiro, echamos un vistazo al cielo que tenemos sobre nuestras cabezas.
Cuando salgas a observar el cielo, fíjate como la Osa Mayor va perdiendo altura. Está girando alrededor de la estrella polar para colocarse debajo de ella en verano. Casiopea, que lleva todo el mes de abril muy cerca del horizonte, empezará a ascender buscando su posición veraniega. Por el este se van abriendo paso las constelaciones del verano. Fíjate en la estrella más brillante. Es Vega, perteneciente a la constelación de la Lira. Y muy cerca de ella, encontrarás la constelación del Cisne, una de las más espectaculares del verano.

Más arriba, verás la constelación de Boyero, seguido muy de cerca de la Corona Boreal. Parece que un relojero celestial esté ajustando firmamento y preparándolo para la llegada del verano.
Venimos de un mes muy atractivo para ver planetas, y muchos de ellos aún se quedarán con nosotros unas semanas. El que más llama la atención es Venus. Desde hace un tiempo, Venus lleva un movimiento retrógrado. Desde la posición que ocupa ahora mismo la Tierra en su órbita, vemos a Venus dibujando parte de su órbita. La perspectiva hace que parezca que Venus se mueve en sentido contrario al resto de planetas. Este hecho volvió loco a los primeros astrónomos porque se encontraron con que había una serie de puntos luminosos que se movían de forma errática. Por eso los llamaron "planetas", que quiere decir precisamente eso: estrella errante.
¿Cómo podemos ver ese movimiento retrógado de Venus? Es muy sencillo. Fijáis en la posición de Venus todos los días a la misma hora. Tomad como referencia las estrellas que se encuentran por detrás suya, o incluso la altura que tiene en el firmamento respecto al horizonte, a un edificio, etc. Veréis que, poco a poco, avanza hacia la izquierda de ese punto de referencia, colocándose cada día más alto en el firmamento.

El movimiento de Venus en su órbita, lo va acercando a la Tierra. Cada día lo vemos más grande, aunque su brillo irá reduciéndose paulatinamente. Como podéis ver en la imagen anterior, cuando Venus se encuentre frente a la Tierra, dejaremos de verlo porque la luz del Sol iluminará la cara opuesta a nosotros. Este movimiento de Venus hace que veamos fases. Ahora está en fase decreciente, y es un buen momento para observarlo. Recuerda que Venus tiene atmósfera y, precisamente por eso, brilla tanto. En las últimas etapas de su fase decreciente, tendrás la ocasión de verlo nítidamente con tus prismáticos.




